Es lo que le ocurrió a Esperanza Puente y le envió directamente a luchar por su curación. Lo peor de todo es que quien se esté planteando abortar debería saber qué es y así tener muy claro que no habrá marcha atrás. Las secuelas quedarán siempre. La pérdida de un hijo no se supera, sólo puede llegar a integrarse en la vida. Es inexplicable desde un punto de vista racional que se pretenda convertir este gran daño en derecho. Claro que cuando hablamos de "derechos humanos" estamos empleando un concepto tan ilimitado que cabe de todo. Además, si abortar es un "derecho humano", tener el hijo será uno inhumano (?!?!?!?!). ¡Pues vaya un humanismo! Esto no puede ser otra cosa que una religión malsana...
Les invito a escuchar esto.
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