jueves 12 de marzo de 2009

Bibi o las mujeres - cliente. Dos pájaros de un tiro.

A Bibi, que miente como una bellaca porque sabe que ningún menor puede contraer matrimonio válido sin autorización previa, le parece que desproteger a toda embarazada hasta la semana 14 es defenderla.

Digo desproteger porque claro, si no hay que rendir cuenta alguna del aborto, tampoco el médico tendrá que hacerlo ¿no? Ni tampoco del abortado, ¿no? Parece lógico.

Ahora ningún capitalista del aborto podrá ser "pillado" llevando a cabo prácticas hasta ahora ilegales, tales como tirar bebés a la basura o triturárles el cráneo para que quepan por el lavadero.
Además, a la mujer a quien parece que no se informa de nada antes de abortar, se le retira el derecho - que de facto no tiene pero que en teoría sí - a ser informada de las consecuencias de la pérdida violenta del hijo.

Con todo: ¿y si al papá le da por disecar a su bebé y colgarlo en el salón de su casa o al sicario por venderlos como trofeos o materia prima? No sé, se me ocurren por ejemplo cremas para el cutis de esas mamás-cliente-por-partida-doble.

1 comentarios:

Hilda dijo...

no nos asombraría que ocurriese, después de ver tanta barbaridad ya casi nada me asombra pero sigue asquéandome. saludos. Hilda