martes 26 de mayo de 2009

Lo que la evidente relación entre anticonceptivos y aborto no significa

Acabo de leer una entrada de eligelavida que me ha gustado mucho mucho. Es una explicación clara y aguda acerca de la relación entre los anticonceptivos y el aborto.

Lo que me parece terrible es que algunos deduzcan de la obvia relación entre los anticonceptivos y el aborto, que toda persona que usa un condón u otros desprecia la vida. Me parece terrible no sólo porque es absurdo, sino porque es presuntuoso.

Intentaré explicarme.

"A usa condón. Luego A desprecia la vida."
Esto implicaría una premisa mayor tal que: "usar condón = despreciar la vida". ¿Pero es esto realmente así?

A mí me parece a todas luces que no. Veamos.

Yo creo que todos conocemos a padres solteros. Con el gran número de abortos no es que existan muchos; pero sí unos cuantos. Todos sabemos que algunas de esas parejas emplearon algún anticonceptivo y que pese al mito del "sexo seguro" algo no debió ser tan seguro, porque después de esa relación (casualmente) sexual tuvieron descendencia.

¿Puede alguien afirmar que ninguna madre ni ningún padre soltero aceptaron desde el comienzo -desde su concepción, claro, como científiccamente está más que probado- a su hijo como ser humano y no como "ser viviente" desechable?

4 comentarios:

José Gil Llorca dijo...

El uso del preservativo no implica siempre y por sí un desprecio a la vida, pero si se usa con intención anticonceptiva se está realizando un acto que conlleva egoísmo y un estar cerrado a la potencial vida humana.



JOSÉ GIL LLORCA

Hilda dijo...

Querida Das Gretchen, yo coincido contigo, no todo el que usa un anticonceptivo desprecia la vida.
Te copio el mensaje que le puse a Elige la vida, qu expresa mi sentir, te lo pongo en dos partes porque está muy largo:

"Coincido y estoy de acuerdo en que mucha gente tiene una mentalidad hedonista y utilitarista del ser humano. Creo que mucha gente está tomando el camino fácil y se niega a alas responsabilidades. Quiere solo los derechos y ninguna de las obligaciones. Coincido también que el repartir y usar anticonceptivos no sea la solución a los problemas del aborto, puesto que aquí el problema es la ausencia de una educación sexual integral y de una cultura que le falta respetar a la vida.
Sin embargo, no creo que por usar un método anticonceptivo se tenga forzosamente que estar en contra de la vida. Yo creo como Das Gretchen expone que no necesariamente el uso de anticonceptivos te lleve al aborto y que no sabemos con que intención sean usados estos métodos.
Sé que quizás opino sin fundamento, soy católica, soy médico, nunca he usado anticonceptivos porque nunca me he casado por lo que no tengo hijos, pero sí estoy segura que llegando el momento los usaré para planear una familia.
Creo sinceramente que los anticonceptivos como herramienta no pueden ser juzgados más que por el uso que se les dé. Es obvio que cuando hablamos del uso anticoncepción de emergencia, algunos anticonceptivos hormonales inyectables y de depósito, o el DIU, pues origina tomar conciencia que son métodos que van a provocar un aborto y que por tanto, cualquiera que defienda la vida debe pensarlo dos veces antes de usarlos.
Creo sinceramente también y coincido contigo que las relaciones sexuales humanas tienen como parte de su sentido, el don de la reproducción y que cuando una persona tiene relaciones sexuales se dona y por tanto debe estar abierta al don de la vida. Pero la fecundidad es solo parte del sentido de las relaciones sexuales y del matrimonio, por lo menos yo no considero al matrimonio solo como fábrica de hijos.
Creo que es muy diferente un hijo no deseado a un hijo no planeado. Un hijo no deseado es un hijo que es producto de una relación sexual donde la apertura a la vida no se da, donde la gente tiene relaciones sexuales sin sentido y que entonces el aborto llega a ser considerado como una opción, con lo cual por supuesto estoy en contra.
Pero un hijo no planeado es aquel, que se da en un momento que no se esperaba, pero que se da en una relación de amor y de donación, por lo cual será quizás no planeado pero sí muy amado y aceptado.

Hilda dijo...

Creo firmemente que tener hijos es una enorme responsabilidad y no pretendo enseñarte a ti ni a nadie sobre la responsabilidad puesto que son padres y saben de que estoy hablando, lo que intento decir es que no se trata solo de estar abiertos a la vida, se trata de qué vas a hacer con esa vida. La felicidad física, económica, emocional, social y espiritualmente de un nuevo ser está en nuestras manos y tendremos que darle todas las condiciones para que el día de mañana podamos entregar buenas cuentas como padres.
Y en ese sentido, la planificación familiar es una gran arma. Médicamente, la planificación familiar es la determinación libre, consciente y responsable del número de hijos a los que pueda brindarse una vida decorosa, educación cimentada y protección moral y física.
A mí me gusta mucho esta definición y estoy de acuerdo con ella. No se trata de ser egoístas y utilizar los métodos anticonceptivos como licencias para tener relaciones, ni de negarse a la vida. Pero tampoco se trata de traer hijos al mundo sin ton ni son, de tal forma que alguna de sus necesidades no sea cubierta, por más que podamos aprender de la pobreza, de las limitantes, etc., una cosa es aprender de ello y otra exponer intencionalmente a otro ser a pasar por limitantes solo por estar "abierto" a la vida, a mi juicio, en cierta forma eso también es irresponsable.
Cuando uno utiliza métodos anticonceptivos no abortivos, como el preservativo, hormonales orales (estos son diferentes a la píldora de emergencia) o espermaticidas, definitivos o los naturales (los cuales para mí no son irreconciliables para la vida, ni con la persona, ni con la sexualidad); para planear una familia, de acuerdo a las circunstancias de salud, economía, etc. de la pareja, creo que está siendo abierto a la vida pero la está generando con cuidado, porque está consciente que traer un hijo al mundo no es cuestión solo de no matarlo o dejarlo venir, sino también de cuidarlo al cien por ciento. Y en ese sentido creo que cada pareja deberá decidir si tiene un hijo o veinte, porque el número no importa, lo que importa es el amor y la calidad de vida que se le de.
La fecundidad no es un problema ni una enfermedad por supuesto, pero dejarla a la naturaleza dado nuestros ciclos biológicos, equivaldría a tener hijos como conejitos, lo cual a mi juicio no es correcto. Insisto, tener hijos es un gran poder que hay que saber usar."

Disculpa lo extenso Das Gretche y espero no molestar a nadie, yo solo te quise expresar mi sentir sobre el tema. Saludos cariñosos. Hilda

eligelavida dijo...

Das Gretchen,

no sabía que habías traído el debate a tu blog. Es evidente que anticoncepción y aborto son cosas distintas. La primera, evita la concepción. La segunda, elimina una vida concebida.

En mi entrada, me hago eco de unas palabras del Papa Juan Pablo II en la Evangelium Vitae, donde explica que es posible que muchos cristianos recurran a la anticoncepción para evitar el aborto, sin embargo, hay unos contravalores inherentes a la «mentalidad anticonceptiva», que muchas veces hacen más fuerte esta tentación :

“Se afirma con frecuencia que la anticoncepción, segura y asequible a todos, es el remedio más eficaz contra el aborto. Se acusa además a la Iglesia católica de favorecer de hecho el aborto al continuar obstinadamente enseñando la ilicitud moral de la anticoncepción. La objeción, mirándolo bien, se revela en realidad falaz. En efecto, puede ser que muchos recurran a los anticonceptivos incluso para evitar después la tentación del aborto. Pero los contravalores inherentes a la «mentalidad anticonceptiva» —bien diversa del ejercicio responsable de la paternidad y maternidad, respetando el significado pleno del acto conyugal— son tales que hacen precisamente más fuerte esta tentación, ante la eventual concepción de una vida no deseada. De hecho, la cultura abortista está particularmente desarrollada justo en los ambientes que rechazan la enseñanza de la Iglesia sobre la anticoncepción”.