Creo que este fantástico y valiente artículo de monseñor Guerra Campos lo deja bien clarito. Sin dobletes ni falsetes y quedando resumido el contenido (que vale la pena conocer) en esta frase:
"No se puede dar por bueno ningún orden constitucional por el que la suprema Magistratura se vea obligada a sancionar leyes absolutamente inmorales. Y esto vale también para la Monarquía parlamentaria."
"No se puede dar por bueno ningún orden constitucional por el que la suprema Magistratura se vea obligada a sancionar leyes absolutamente inmorales. Y esto vale también para la Monarquía parlamentaria."