martes 30 de septiembre de 2008
lunes 22 de septiembre de 2008
El sexo es tan "seguro" como la tierra es plana...
Existe el mito de que la Iglesia católica condenó a Galileo por la teoría de que la tierra es redonda y no plana. No entraré en detalles, aunque es completamente falso. A lo que voy es a que vender y defender la idea del "sexo seguro" implica necesariamente una postura obscenamente inquisitorial. Esto lo dejo para el final.
Nos dicen a los chicos en "educación sexual" cómo disfrutar con el sexo de la mano del mito del "sexo seguro". Que no existe método seguro alguno lo acallan y acallan la situación en que miles de jóvenes se ven en España hoy en día. Mujeres jóvenes o jovencísimas o no tan jóvenes embarazadas y padres marginados y sin poder de decisión.
Entonces llega otra mentira, porque es claro que poderoso caballero es don Dinero: no es nada, no pasa nada, no te preocupes, verás después qué bien te sientes. Y así pierden a diario en España más de 300 chicas a su hijo. ¿Su hijo? ¿Cómo que su hijo? Pero ¡si eso no son más que células! ¡Menuda radical estás hecha! ¡Seguro que eres facha!
Entonces llega otra mentira, porque es claro que poderoso caballero es don Dinero: no es nada, no pasa nada, no te preocupes, verás después qué bien te sientes. Y así pierden a diario en España más de 300 chicas a su hijo. ¿Su hijo? ¿Cómo que su hijo? Pero ¡si eso no son más que células! ¡Menuda radical estás hecha! ¡Seguro que eres facha!
Está científicamente demostrado que el comienzo de la vida humana está en la concep
ción, cuando se unen los gametos masculino y femenino surgiendo una nueva vida. En ese momento tenemos ya la total carga genética que nos acompañará no sólo a lo largo de la gestación, sino hasta la muerte. Así relacionan con una educación sexual cuestiones del tipo "¿Cuándo empieza la pubertad en los chicos? ¿Cómo se produce la erección? ¿Las chicas pueden excitarse durante el sueño? ¿Qué relación tiene la menstruación con la sexualidad? ¿Qué significa hacer petting?" acallando la cuestión que muchas chicas y chicos se plantean instintivamente aunque sea fugazmente: ¿podrá resultar de mi relación sexual un nuevo ser?
Educación sexual sí, pero educación. No más posturas inquisitoriales y mentiras favorables a engrosar la cartera de clientes de empresarios que se lucran con la venta de anticonceptivos FALIBLES (¿se acuerdan de las críticas a la infalibilidad Papal?) o con centros de exterminio de humanos. Pero enfin, será que la tierra es plana y como soy una "radical" no me entero...
lunes 8 de septiembre de 2008
Póntelo, pónselo. Abórtatelo, abórtaselo.
Es sabido que la Iglesia católica se opone al uso de preservativos. A la verdad yo tampoco entendía la razón antes de cumplir los 20. De hecho la chica que colaboraba en la Iglesia a la que asistí para la preparación para la Confirmación me decía que lo que la Iglesia predicaba estaba muy bien pero que en la vida real no se puede ser tan "idealista", porque a fin de cuentas ella tiene novio y no está en edad de tener hijos. Sinceramente, si hice entonces la Confirmación no fue porque quisiera confirmar nada, más bien fui a regañadientes. Claro que como me daba igual... ¿porqué no?
Viví de pleno la campaña del "póntelo, pónselo". Recuerdo ir en metro y ver un preservativo gigante. A la verdad a mí aquello me chocaba y me parecía un tanto atrevido. Pero no le daba más vueltas. Todos lo veíamos pero nadie hablaba sobre ello. Lo que hoy en día considero un error, porque si queremos educar a nuestros hijos debemos informarles. ¿Cómo es posible una educación desinformada?
Pues bueno, resulta que eso que se llama "sexo seguro" se asocia básicamente a la infertilidad y no transmisión de enfermedades sexuales. No obstante, el condón ni garantiza la infertilidad ni evita en todos los casos la transmisión de enfermedades sexuales. ¿Porqué? Pues por lo que entre los jóvenes se comenta jocosamente: se rompen, si se ponen mal no cumplen su objetivo, etc. Los chavales hablan sobre ello pero lo consideran un chiste y piensan que pueden usarlo sin problemas. Normal, cuando la autoridad les está vendiendo lo que no es y ni padres ni educadores les informan.
Y sin embargo, las niñas tiemblan todos los meses, como le oí a una decir hace poco, esperando a que les baje la regla para confirmar que no tendrán un embarazo no deseado. En realidad saben saben que lo que les cuentan no es necesariamente verdad y que la verdad no es algo relativo, porque si no les baja la regla no estarán ni embarazadas según el cristal por el que el asunto se mire ni un poco embarazadas ni tonterías relativistas similares. Ellos tal vez lo piensen menos porque no llevarán dentro al crío, pero eso sólo los chavales bastante insensibles, claro.
Ahora que si la chica se emabraza, lo hará por completo. Y si el padre tiene los mismos escrúpulos de nuestros políticos las chavalas se quedarán solas y sobre ellas recaerá la presión del "interrumpe la vida de tu hijo y dite que es algo voluntario, convéncete a tí misma de que estás conforme y que es solución, dite que el asunto lo debes resolver tú demostrando emancipación porque además nadie te ofrece su ayuda en caso de proteger y cuidar la vida incipiente, tampoco hace falta que impliques al padre ni exijas responsabilidad porque ¿acaso eres tú responsable o la ley o la sociedad te exige serlo? Además abortar has oído que es tu derecho y los derechos para una chica moderna son irrenunciables. Y si implicas al padre ya no sigues la línea del aborto como derecho exclusivo de la mujer, claro, lo que se te presenta como enfrentarte a todas las personas que te rodean y dicen aconsejar e incluso a las máximas autoridades de tu país".
Pero más allá de tanta palabrería y trampa están la realidad, el sentido común y la autoestima que nos dicen y dejan decir que existe una clara y nítida relación entre la promiscuidad y la pérdida provocada de un hijo.
Lo más triste es que tantísimas personas deban verse en una situación tan difícil para darse cuenta de que la forma de vida que llevan no es la que más les conviene. Y que encima les hayan vendido el desastre con nuestro dinero.
Claro que para las niñitas de papá Aido o Pajín (¿quién les ayudará a mantener su "obrero" nivel de vida?) el aborto provocado es un derecho de la mujer y no un auténtico drama personal y familiar. Y garantizar la libertad de la mujer no pasa por informarle acerca de las posibles consecuencias de una actuación u otra, sino por engrosar el bolsillo de los empresarios de la muerte, los que se llenan los bolsillos hasta no poder más y aplaudiendo la venta de las ideas llamadas "sexo seguro" o "salud reproductiva".
El problema no son los socialistas, ni el por excelencia abortero y abortista Partido Popular, sino la falta de formación de los jóvenes y la nula educación en materia sexual. Y es que educar en sexualidad no significa decirle a un chaval menor, como hacen no pocos ayuntamientos en este país, que "da igual el agujero", sino hablar sobre ovulación, fecundación, etc. etc. Seguramente las víctimas de la E.G.B., C.O.U. y herederos de primera y segunda generación de Franco lo ignoren; pero ya se sabe que la ignorancia es atrevida. Y por desgracia cada día más...
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